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Terapia de pareja

Existen diferentes formas de abordar una terapia de pareja. Depende del enfoque que el psicólogo utilice. La TIP (Terapia Integral de Pareja) es una de ellas.

¿En qué consiste?

Primero se empieza evaluando a la relación. Mediante una serie de cuestionarios, ponemos el termómetro para evidenciar el grado de malestar o deterioro. La primera sesión se hace de forma conjunta, combinada con sesiones individuales posteriormente.

Buscamos sacar a la luz la dinámica en la que la pareja queda enredada. Cuando el conflicto surge, se disparan respuestas automáticas en ambos miembros. Esta forma de reaccionar automática puede socavar aún más a la relación, haciendo que entre en un bucle cada vez más perjudicial. No es el evento en sí, sino el significado que cada uno le da.

¿Qué se necesita?

Ante todo, la voluntad comprometida de ambas partes para cambiar aquello que está dañando a la relación. Es un entrenamiento y como tal, las tareas para casa son esenciales para consolidar las nuevas pautas. Se hace especial hincapié en entrenar nuevas formas de comunicación. A veces ésta no es eficaz al estar los dos miembros de la pareja emitiendo en canales diferentes. Este tipo de terapia suele ser bastante eficaz siempre y cuando no exista una situación de violencia de género en la pareja. En un caso así, se desaconseja la terapia y habría que proponer una terapia diferente para el/la maltratador/a y buscar recursos sociales/legales para la víctima.

¿Por qué hacer terapia de pareja?

Somos seres sociales. Nuestra felicidad depende primordialmente de la calidad de nuestras relaciones, empezando por la nuestra propia. Una mala relación de pareja puede llevar acarreados también problemas físicos somatizados, bajo rendimiento laboral, mayor propensión a adicciones y trastornos psicoemocionales.

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Artículo redactado por Joaquín Juliá Salmerón. Psicólogo colegiado CV-11008

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