Duelo

El duelo por fallecimiento, es un proceso de adaptación emocional por la pérdida de un ser querido. Es una adaptación emocional a un cambio significativo. Debemos asimilar nuestras emociones, recolocarlas y adaptarlas a un nuevo entorno. Un proceso de duelo es un proceso natural, que forma parte de nuestra vida. Estamos preparados para un proceso de duelo. Las personas necesitamos diferentes tiempos y lo afrontamos de diferentes maneras.No hay dos duelos iguales. La superación de un proceso de duelo pasa por diferentes etapas, que enumeraremos más adelante y puede durar de 3 meses a un año. Desde el shock por la pérdida significativa, hasta reconstruir nuestra vida, pasaremos por diferentes emociones.

Efectos emocionales y físicos por el duelo

Los efectos o síntomas emocionales que podemos experimentamos en un proceso de duelo es ansiedad, tristeza, miedo, confusión, ira, culpa, confusión, depresión, ataques de pánico. Los efectos físicos son debidos al apetito, al sueño y a la ansiedad. Comer mal y la falta de apetito nos debilita físicamente y produce desajustes orgánicos. La falta de sueño nos altera el mecanismo, la concentración, el cansancio. La ansiedad nos produce dolores en el pecho y agarrotamientos musculares.

Etapas del duelo

  1. Negación: Instintivamente negamos la realidad de la pérdida como una forma de postergar el dolor. Esta fase es inmediata después de la muerte del ser querido.

  2. Rabia: Después de la negación, surgen sentimientos de rabia, ira y resentimiento. Se busca culpables o responsables de la pérdida como una respuesta a la frustración de no poder cambiar la situación.

  3. Negociación: En esta etapa, de manera algo subrealista, buscamos formas de revertir la muerte del ser querido. Se recurre a medios sobrenaturales o divinos, ofreciendo cambios en nuestro propio comportamiento a cambio de la recuperación del ser querido.

  4. Depresión: Se reconoce la ausencia definitiva del ser querido, llevando a una profunda tristeza. Es el momento en el que se toca fondo, se abandona la negación y se enfrenta la realidad. En esta etapa, es aconsejable buscar ayuda profesional si la depresión persiste.

  5. Aceptación: Finalmente, se acepta la realidad de que el ser querido se ha ido y se debe vivir sin él. Se abre paso a una nueva vida con nuevas rutinas, metas y sueños. La aceptación permite recuperar la alegría, emociones positivas y la planificación del futuro.

Cuánto dura un proceso de duelo

El proceso de duelo por fallecimiento es una proceso natural que dura entre 3 meses y 6 meses o un año en algunos casos. Si se alarga más allá de los 6 meses, el duelo se puede convertir en un duelo patológico que se puede alargar hasta los 2 años.

Cuándo pedimos ayuda a un Psicólogo

El duelo es un proceso normal, el cual en condiciones normales, no precisa de terapia. Ahora bien, si la etapa de la depresión se prolonga más allá de los 6 meses desde la muerte de nuestro ser querido, es preciso solicitar ayuda. Si no superamos la etapa de la depresión y seguimos pensando recurrentemente y con tristeza en el fallecido,

A los 6 meses debemos de pedir ayuda, para que ese duelo natural no se convierta en un duelo patológico que se puede alargar hasta los 2 años.